Muy buenas a todos una vez más. En fotografía nocturna normalmente buscamos localizaciones muy alejadas de poblaciones, sin contaminación lumínica donde poder disfrutar de cielos muy estrellados y sin luces parásitas que nos compliquen el trabajo, pero no por ello tenemos porqué descartar la visita a lugares con esa dificultad añadida como farolas, casas en las inmediaciones o incluso carreteras más o menos transitadas.

En el caso de las fotografías que os muestro hoy se cumplen varios de estos puntos que pueden hacer pensar que no vale la pena acudir a practicar fotografía nocturna. De hecho, más de una vez acabé por posponer mi visita a éste acueducto situado en Perín, en Cartagena.

Visité el sitio una mañana que teníamos poco que hacer con Pablo SG, que fue quién al final me animó a que fuésemos a hacerle una sesión. Comprobamos que efectivamente habían varias casas diseminadas por los terrenos adyacentes, además de las farolas del propio pueblo. Pero lo peor sería bajo mi punto de vista lidiar con el tráfico de coches, aunque supuse que la carretera no sería demasiado transitada, al menos durante la noche.

Lo de menos al final fue pelear con las luces parásitas. En casos como éste lo peor que puedes hacer muchas veces es volverte loco intentando tapar cada una de las luces con algún elemento de la composición o encuadrando en función a ellas… Más vale aliarse con el enemigo de vez en cuando! 😉

MOL3791_00008“Acueducto de Perín”
Exif: Nikon D610 – f/5.6 – 37 segundos – ISO1600 – 3330K – 14mm – Samyang 14mm

Tuve la gran suerte de tener unas buenas nubes con muchos claros porque pocos minutos antes de estas imágenes el cielo estaba encapotado casi por completo. Además, teníamos una buena cantidad de luna, lo que hizo que toda la iluminación corriese por su cuenta. Desde que comencé en éste mundillo quise reducir al mínimo el tratamiento de la imagen en el procesado (Más allá de ajustar el RAW, reducir ruido, máscara de enfoque o similares), me gusta dejar la fotografía terminada ‘in situ’. Componer, calcular la exposición, tocar éste parámetro o el otro hasta lograr la imagen que quiero y luego verla reflejada en el LCD… No tiene precio.

Como os decía más arriba, lo peor era lidiar con el tránsito de coches, que aunque aislado, resultaba un problema. Colocabas el trípode, componías, lo dejabas todo en su sitio… Y aparecía un coche y tenías que apartarte de la carretera a la carrera.

MOL3794_00009“Todo recto”
Exif: Nikon D610 – f/5.6 – 60 segundos – ISO500 – 3330K – 14mm – Samyang 14mm

Una noche que en principio podía parecer que no daría buenos resultados por el cielo, y porque me costó cogerle el pulso al lugar, acabó por ser una muy buena salida.

MOL3802_00010

Bueno, como os dije en la anterior entrada de la noche de las Perseidas, vuelvo al ritmo normal de publicaciones. Han sido un par de meses que he podido hacer un buen puñado de salidas así que irse preparando porque tengo muuuchas fotos que mostraros, anécdotas que contaros y varios vídeos pensados para mi canal de Youtube que iré grabando y colgando próximamente 🙂 . De momento, os dejo con el último video blog que grabé durante la salida nocturna a Mula, a la Fortaleza de Alcalá, un sitio espectacular con unas vistas brutales.

Y nada más, recordaros que podéis encontrarme en Facebook, Twitter e Instagram, donde voy colgando algunas fotografías que no pongo por aquí, momentos de detrás de las cámaras y demás.

Nos vemos pronto en la próxima entrada.
Hasta entonces… ¡A cuidarse!