Muy buenas a todos una semana más.
A lo largo de estos tres años en los que estoy dándole a esto de la fotografía nocturna, he tenido rachas en las que se me ocurren constantes ideas que llevar a cabo, y cuyos resultados normalmente cumplen mis expectativas. Sin embargo, también he tenido pequeñas crisis creativas en las que me cuesta un poco a hacer fotografía y cuando salga, las fotos por alguna razón no me llenan de la misma manera. Quizá porque a veces sienta un ligero estancamiento o porque las tomas se parezcan demasiado demasiado unas a otras.

Durante estas últimas dos semanas creo que he vuelto a caer un poco en una de esas fases, a pesar de que el blog cada vez va un poco mejor, llega a más gente y además a algunos de ellos los voy conociendo en persona, he comenzado a colaborar con un par de páginas web y he empezado a colgar vídeos en YouTube, el último de mis proyectos para engrasar un poco más si cabe la maquinaria entre el blog, las redes sociales y vosotros.

El año pasado, hacia septiembre también tuve una mala racha en la que apenas me apetecía salir a hacer fotos (¡Y ya hubiese firmado entonces tener todo lo que tengo ahora mismo entre manos!), además se prolongó demasiado tiempo, por lo que esta vez trataré de atajar el problema desde ya de alguna manera, quizá con algún nuevo proyecto fotográfico, no lo sé aún, pero algo haremos!

A pesar de todo esto que os cuento, estoy tratando de no dejar de hacer fotografía nocturna y de compartirlas con vosotros, seguro que al final la inspiración llegará algún día sin avisar y todo volverá a la normalidad (El calor veraniego de esta tierra fijo que tiene algo que ver!). Y dicho ésto, después de esta pequeña confesión voy a mostraros los resultados de mi última escapada a Portman. La idea era aprovechar que la noche del 12 al 13 sería la más fuerte de las tan conocidas Perseidas o lágrimas de San Lorenzo y que además había una buena luna para hacer alguna toma al faro aprovechando la luz natural.

Así que para allá que nos fuimos Alberto, Curro, Fer, Mª Ángeles, Cris y yo. El tema de ver estrellas fugaces fue complicado por la cantidad de luz que emitía la luna, pero si que pude sacar la foto del faro que buscaba, además de ojear los alrededores de este. Hacía muchos años que no iba para esta zona, de echo el faro y los acantilados no los conocía (O no los recordaba), aunque la batería militar de la Chapa si, que se encuentra allí mismo. Me dejo apuntado volver en la próxima luna llena a fotografiar los acantilados y el mar, me pareció que tenía muchas posibilidades.

Como ya os he dicho, la idea era fotografiar el faro, así que le dimos un par de vueltas buscando un buen encuadre y el resultado fue este:

DSC1125“Fijando el rumbo”
Exif: Nikon D3100 – f/5.6 – 73 s – ISO400 – 11mm – Tokina 11-16 DXII

Como ocurre en tantas y tantas ocasiones, lo más complicado era componer con la contaminación lumínica, que ésta vez se concentraría en el pueblo situado debajo del faro y detrás de los montes traseros, donde se encuentra el valle de escombreras, con su refinería y demás.

En este caso la iluminación corre a cargo de la luna, no hay ningún aporte de iluminación en ninguna zona. Una vez tenía la foto que realmente iba buscando y teniendo aún un rato para poder tirar alguna otra, nos estuvimos asomando a los acantilados para ver cual podíamos aprovechar, y así surgió la siguiente toma.

Esta realizada justo al otro lado del faro mirando hacia escombreras y dejando a la derecha la maltrecha bahía de Portman. Como ya os digo, me fliparon los acantilados.

f18976128“Señales”
Exif: Nikon D3100 – f/5.6 – 305 s – ISO100 – 11mm – Tokina 11-16 DXII

Inicialmente se trataba de una fotografía de pocos segundos, 30 o 60. Pero finalmente tiramos de ISO bajo para conseguir unas pequeñas trazas y una mayor limpieza en la toma. Al final se nos fue la cosa a 5 minutos. La idea inicial de disparar hacia este lado fue de Fer, por lo que parte del mérito de la toma es suyo.

Y ya por último, justo antes de irnos, empezaron a pasar nubes por encima nuestra, por lo que no quise desaprovechar esa fuga. Busqué otro acantilado, compuse y disparé unas cuantas veces. La pena es que también se colocaron bastantes nubes justo encima de las antorchas de la refinería y de ahí esa pequeña quemazón, aunque la gama de colores que se formó me gustó finalmente.

DSC1155_00001Exif: Nikon D3100 – f/5.6 – 33 s – ISO800 – 16mm – Tokina 11-16 DXII

_DSC1147

No estuvimos hasta muy tarde por lo que muchas fotos se me quedaron en el tintero, pero prometo volver muy pronto y rematar la faena. Encima, para esta entrada no grabé videoblog, pero en unos días colgaré algo por mi canal, así que estad atentos  😉 .

Ah! Casi me olvido. Ya he comenzado a colaborar con el blog de C’mon Murcia. Tengo una ilusión tremenda por poder colaborar con ellos y con Me encanta Murcia. Seguro que el llegar a más público y estos dos nuevos retos me hace coger impulso y dejar atrás esta pequeña desmotivación que llevo encima. La entrada podéis leerla en el siguiente enlace: Iniciación a la fotografía nocturna, espero que os sea útil.

Muchas gracias a todos, a los que me leéis, a los que compartís y a los que os ponéis en contacto conmigo. A todos, gracias!

Nos vemos muy pronto.
Un saludo jóvenes!