Muy buenas jóvenes. Desde que hace unos meses comencé de nuevo el curso apenas he tenido tiempo de organizarme para salir a hacer fotografía. Entre los exámenes, las clases y el tema del running no he podido organizarme y sacar horas de mi tiempo libre para darle caña a las nocturnas. A pesar de todo, mi cabeza no deja de funcionar en ningún momento durante estas semanas. A pesar de que no veáis demasiado movimiento en el blog o las redes sociales sigo dando vueltas para innovar con ciertas cosas, pensar nuevos proyectos que me ilusionen y buscar nuevas localizaciones que me inviten a visitarlas. En verano jugué la carta de YouTube. Tenía ganas de crear un canal donde me pudierais poner cara, donde hablaros sobre cualquier tema y además compartir con vosotros ‘in situ’ las salidas nocturnas y demás. El balance de estos meses con el video blog lo considero muy positivo, ya que mi canal ha crecido mucho más rápido respecto a lo que yo pensaba y además disfruto muchísimo grabando los vídeos, también más de lo que creía.

Nuevas fotos, ilusiones renovadas y localizaciones increíbles. En esto me encuentro trabajando ahora mismo, además de, por supuesto, seguir mejorando poco a poco blog y mi presencia en las redes. De las tres cosas que os menciono lo único que me queda por conseguir son las fotos, creo tener una buena agenda de localizaciones esperándome para darles mi toque y de ilusión… A tope!

Bueno, vamos a meternos en harina y a centrarnos en las fotografías que os muestro hoy. El fin de semana pasado fui con mi pareja y otros dos buenos amigos de escapada a Valdepeñas a ver un partido de fútbol sala (Otra de mis grandísimas pasiones), y aprovechando que estábamos por aquella zona decidimos pasar el domingo de camino a casa por algún paraje natural en el que entretenernos un rato para hacer algunas fotografías. Esta vez no podían ser nocturnas, pero por suerte llevaba mi filtro ND en la mochila  😉 (Se conoce que tengo obsesión por meterle largas exposiciones a mi sensor…).

Al final nos decidimos por pasar por Riopar, que por cierto vaya comida que nos pegamos, espectacular. Después del atracón de comer nos fuimos para el nacimiento del Río Mundo… Y que frío copón, ya era hora. Nos dimos un paseo por el río y demás, aunque sin entretenernos demasiado que al final se nos hizo tarde y no era plan de quedarse a oscuras por allí.

DSC0027_00008“Fuente de vida”
Exif: Nikon D3100 – f/5.6 – 120 s – ISO800 – 11mm – Tokina 11-16 DXII

El sitio está muy guapo, y se presta mucho a la fotografía con filtros para conseguir el famoso efecto seda en el agua. Está bien de vez en cuando dejarse caer con la cámara durante las horas del día… No todo pueden ser nocturnas!!

Por cierto, el filtro que uso para largas exposiciones diurnas por si os interesa, es un B+W 1000 de rosca.

DSC0021“Nacimiento”
Exif: Nikon D3100 – f/5.6 – 15 s – ISO3200 – 11mm – Tokina 11-16 DXII

La pena fue no poder disfrutar más del paisaje y detenerse un poco más a pensar alguna otra toma, aún nos quedaban unas horas de coche y ya era tarde, aunque al menos pude llevarme este par!

Ya os digo, vale mucho la pena ir para allá y dar un paseo y hartarse de hacer fotografías.

Y nada jóvenes. En un par de semanas termino exámenes y seguro que podré organizarme para retomar el buen ritmo de salidas nocturnas que tenía, mientras tanto a seguir trabajando para acabar el año haciendo buenas fotos y seguir enseñandoos lugares singulares.

Por cierto, quiero aprovechar para felicitar a los amigos de ObjetivoIluminar por ese primer aniversario compartiendo sus fotografías nocturnas con nosotros, una gente estupenda que os aconsejo desde ya que sigáis.

Lo dicho, nos vemos muy pronto.
Hasta entonces… Cuidarse!