Muy buenas a todos una semana más.
Aún recuerdo la primera vez que me encontré con la vía láctea hace ya algunos años, fue en Castillitos y en esa salida iba con Pablo y Fer. Y visualizo como si fuese ayer el momento en el que se hizo perfectamente visible a nuestros ojos y nos pusimos a pegar saltos y gritos por estar presenciando y disfrutando ese momento. La fotografía nocturna tiene eso, que te engancha, asombra y emociona. Creo que puedo llamarlo magia, y no sería un término poco acertado. Adentrarme en el mundo de la fotografía y en la noche me ha permitido observar fenómenos, situaciones y lugares que no me imaginaba. Lugares que de por sí son increíbles, pero que si los aderezas con el silencio nocturno, las estrellas o la luna por ejemplo, se te quedan grabados en la retina para siempre.

Es curioso, considero que la fotografía siempre ha formado parte de mi vida, principalmente por parte de mi padre. Recuerdo nítidamente la mochila marrón donde la transportaba, la cámara réflex canon y su fea manía de fastidiar los carretes. Hoy esa misma cámara me observa a unos centímetros de distancia, desde una pequeña estantería, junto a, entre otras, mi primera y accidentada cámara réflex. Sin embargo no me aficioné a la fotografía hasta bastante tarde, a finales de 2011 y con 22 años, pero se cruzó en mi camino en el momento preciso, ya que apareció apenas unos pocos meses antes de quedarme sin el trabajo que tenía en ese momento. Trabajo en el que estuve más de dos años y que por cierto, trabajaba casi siempre de noche… ¿Casualidad?

Desde entonces la fotografía ha sido en muchas ocasiones un salvavidas al que sujetarme, una válvula de escape y una manera en la que poder expresarme al mundo. Mentiría si dijese que desde pequeñito tuve grandes inquietudes artísticas, pero a día de hoy me considero un privilegiado al observar la vida desde una óptica más creativa, poder abrirme a los demás a través de las imágenes que capturo, disfrutar mientras planifico, ejecuto y me recreo en mi fotografía. En definitiva, un privilegiado al observar la vida a través de un visor.

Estoy convencido de que me quedan infinidad de lugares por visitar, momentos que vivir y compartir, gente por conocer, cosas que aprender y por supuesto, fotografías por hacer, y solo pensarlo me emociona.

DSC3463a“La magia de la noche”
Exif: Nikon D610 – f/2.8 – 30 segundos – ISO2000 – 3000K – 14mm – Samyang 14mm

A todos los que me seguís, en el blog o las redes, los que disfrutáis o habéis disfrutado con alguna de mis fotos o simplemente os habéis parado un momento a observarlas. A toda la gente de la que aprendo cada día, los que me apoyan y quien comparte conmigo estos momentos… GRACIAS. Aquí seguiremos, al pie del cañón, disfrutando y tratando de capturar momentos mágicos para enseñaros el mundo a través de mi cámara.

Nos vemos pronto.
Un placer como siempre y muchas gracias por estar ahí.

¡Un saludo!