Nocturna en cala Fatares

Muy buenas a todos/as.
Antes de nada, sí, he estado desaparecido una semana y pico, salí unos cuantos días fuera de casa para desconectar y encima he empalmado con un buen resfriado, con sus fiebres y malestares, de ahí a que no haya colgado vídeo ni actualizado el blog. ¡Peeerdón por la ausencia!
Bueno, hace ya unas semanas, salí en solitario a visitar una vez más y después de dos años, la Cala Fatares, en Cartagena. Se trata de una pequeña cala situada a las faldas del monte Roldán, y que para llegar a ella solo puedes hacerlo o bien en barco, o pateando durante un buen rato (En este caso, más de una hora y media, con equipo y demás). De hecho, en mi canal de Youtube o al final de este mismo post podéis ver el vídeo que hice durante la salida, para que os hagáis una idea de como se llega y como es el sitio.

La previsión era complicada. Durante todo el día estuvo el cielo totalmente encapotado de nubes, lo que me hizo plantearme una docena de veces si realmente valía la pena jugársela para ir a Fatares. Imaginarse, un pateo de una hora y media para ir y otra hora y media para volver, solo por el monte, para que el cielo fuese una pasta de nubes. Al final me decidí y fui para allá sin querer mirar demasiado el cielo, que no mejoraba demasiado.

Estos casos en los que hay muchas nubes, si tienes suerte y van apareciendo claros y demás, las fotos pueden ser muy, muy resultonas, y con la cantidad de luna que había esa noche el color del cielo se potencia y se hace más intenso. Pero claro, en el otro lado de la moneda se encuentra todo lo contrario… Como no tengas ningún claro, solamente una masa contínua de nubes, con la contaminación lumínica tan cerca y en el mar… Las posibilidades se reducen mucho, al menos para el tipo de fotografía que yo quería hacer.

Una vez sobre la arena, empezaron a aparecer los primeros claros en el cielo y las nubes iban y venían a buen ritmo, así que oye, pintaba la bien la cosa… Aunque había un pequeño problema añadido. Como os digo, hay bastante contaminación lumínica detrás de las montañas, ya que se encuentra Cartagena y un poco más allá el valle de Escombreras, una zona industrial muy importante. El reflejo de dicha contaminación lumínica en las nubes, sumado a que éstas, estaban casi todo el rato tapando la luna hacía que hubiese poca luz sobre el terreno, por lo que tenía que hacer uso de un sistema de filtros con un degradado… Pero no tengo :). Así que lo que utilicé fue una cartulina.

La cosa era la siguiente, tapar con la cartulina la zona de cielo durante un determinado número de segundos para destaparla antes de que se terminase la foto. Es decir. Tuve que hacer dos cálculos de exposición, uno para la tierra y otro para el cielo. De esta manera sabía en que momento tendría que levantar la cartulina de la lente. ¿Entendéis?

En las dos imágenes que acompañan a este post, utilicé la misma técncia de la cartulina, además de utilizar únicamente la luz natural de la Luna.

Fatares07“El sonido del mar”
Exif: Nikon D610 – f/4 – 80 segundos – ISO 400 – 14mm – Samyang 14mm – Cartulina negra

Lo que hice cuando llegué a la cala, fue buscar diferentes encuadres. Quería localizar principalmente rocas que entrasen en el mar para poder jugar con el efecto seda del agua, y ésta fue una de las composiciones que quería hacer. Con esa roca marrón sobresaliendo de ese agua sedosa, seguida de la hilera de piedras más pequeñas que forman justo en la orilla. Lo que se ve al fondo es, un faro (La luz blanca pequeña) y un carguero que estaba fondeado (La grande). Creo que es importante hacer un ejercicio mental y tratar de adaptarnos a las situaciones, si hay una luz parásita pero el encuadre nos gusta… Pues hacemos la foto, ¿Que le vamos a hacer? Porque mover el barco de ahí es complicadillo. Por lo demás, cartulina negra para compensar la exposición entre cielo y superficie y listo.

Fatares01“El gigante dormido”
Exif: Nikon D610 – f/4 – 60 segundos – ISO 800 – 14mm – Samyang 14mm – Cartulina negra

En esta segunda foto podéis observar mejor lo que os comentaba de la contaminación lumínica. Mismo procedimiento: En esta toma la exposición es de 60 segundos, que es el tiempo necesario para que el agua se quede con el aspecto que yo quería y también para exponer correctamente toda la superficie. Ahora bien, supongamos (No recuerdo el valor exacto) que el cielo necesita únicamente 12 segundos. Lo que haremos es tapar durante 48 segundos la zona del cielo, para una vez pasado ese tiempo, levantar la cartulina y dejar que se exponga correctamente. Además, yo lo que hago es ir movimiendo durante todo el rato muy poco hacia arriba y abajo la cartulina, para tratar de ‘difuminar’ un poco el corte.

Y nada más jóvenes, estas son dos de las fotos que pude hacer esa noche, aunque hay otro buen puñado que os iré compartiendo el blog pero también a través de Instagram, Facebook y/o Twitter (Sígueme, sígueme ;)).

¿Os gustaría un vídeo donde explique este método? Hacerme llegar vuestra opinión y nos ponemos manos a la obra.

Muchas gracias por leerme y ver mis fotografías una semana más.

Un saludo a todos/as, y a cuidarse!

 

By | 2016-04-15T00:56:02+00:00 viernes, 15 abril 2016|

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