Buenas a todos una vez más.

Hace bastantes meses de la última visita que hice a las minas de Mazarrón con Fer y con Pablo. Íbamos con la idea de hacer uso de algo de pirotecnia, lana de acero y demás, pero la noche no fue fructífera en cuanto a fotografías y al final ni tan siquiera utilizamos los fuegos.

La semana pasada nos propusimos intentarlo de nuevo, pero ésta vez con refuerzos. Nos acompañaban Sergio y Jordi, dos nuevos colegas nocturnos con los que seguro compartimos más de una noche. La salida la planeamos en torno al uso de pirotecnia y demás, pero acabó convirtiéndose en una clase práctica sobre light painting impartida por Jordi. Nos enseñó a utilizar algunas de sus herramientas y su técnica a la hora de iluminar, e incluso nos montó en pocos minutos una escena en la que pude aprender (Y mucho además) permaneciendo ésta vez detrás de las cámaras.

Estuvimos un rato haciendo unas tomas de pintura con luz muy muy interesantes, para a las tantas de la mañana ponernos a pensar una toma común en la que participásemos de una manera u otra todos los presentes.

La idea inicial fue la de iluminar las minas desde diferentes puntos a base de toques de flash, mientras yo desde lo más alto utilizaría los fuegos para crear unas estelas en el cielo, pero teníamos un justo encima de nosotros un enemigo empeñado en complicarnos la noche: La luna.

Si no estaba llena le faltaba muy poco y nos comía cualquier luz que aportábamos en cuestión de segundos, por lo que decidimos que fuese ella misma la que iluminase todo el escenario pero manteniendo el disparo de las candelas desde arriba. Disponíamos únicamente de dos cartuchos de bolas, por lo que debía de salir la foto correcta sin apenas fallos (Cosa un poco difícil teniendo en cuenta que nunca habíamos usado éste material y desconocíamos la distancia que cogería, la potencia de la explosión, etc.).

Finalmente el resultado es el que os muestro a continuación:

DSC0542“Senyor pirotécnic…”
Exif: Nikon D3100 – f/8 – 186 s – ISO200 – 11mm – Tokina 11-16

Al no saber la altura que cogerían las bolas me quedé corto en el encuadre, ya que dos de ellas se me perdían por encima, pero bueno, esto es lo que salió y así os lo muestro, ¡ya habrá tiempo de repetir y mejorar!

Para la realización de la fotografía subí junto con Fernando a lo alto de las minas para encargarnos de disparar los fuegos, quedándose Pablo, Sergio y Jordi a cargo de las cámaras. Eso sí, antes de subir me preparé para la ocasión, por si acaso la cosa no salía como esperábamos… ¡La seguridad es lo primero! (Aunque siendo sinceros, visto en directo el efecto de las candelas… Fue bastante excesivo).

 Capucha, braga ignífuga, gafas de seguridad, guantes, cinta aislante en el puño de la sudadera… Ni que decir tiene que no merecía éste despliegue.

El caso es que al final se nos hicieron las 5 de la mañana en Mazarrón, por lo que al final estuvimos cerca de 8 horas tirando, así que tras gastar los dos disparos recogimos las cosas y nos despedimos.

Fue una gran noche sobre todo por conocer a Jordi y a Sergio, con los que pasamos unas horas estupendas, así que seguro que repetiremos en muchas ocasiones.

Dicho esto, otra cosa que quería contaros es que hoy he desmontado la exposición en Mazinger Cartagena, y solo tengo buenas palabras por como me han tratado en todo momento y por la ilusión con la que se montó. A partir de ahora a pensar en la siguiente, ya que ha sido una experiencia tremenda el poder mostrar al público algunas de mis obras, así que a seguir tirándole!

Nos vemos en próximas entradas.
Muchas gracias por pasaros por mi blog.

Un saludo!