Buenas a todos una semana más.

En la anterior entrada os hablé un poco sobre el trabajo previo a la fotografía, concretamente de buscar las localizaciones. Hay algo muy importante a la hora de ir a una nueva localización, y es ir primero con la luz del día y observar encuadres, detalles que de noche pueden pasar desapercibidos o ver posibles peligros que puedan haber. Hace unos meses tenía por costumbre ir un buen rato antes del anochecer para comprobar estas cosas, pero ahora me es imposible ir ese tiempo antes por lo que he perdido esa buena costumbre que tenía.

Esto fue lo que pasó en la última salida. Quedé con Pablo a eso de las 10 de la noche para acudir a una finca en ruinas que tenía localizada en el punto exacto pero que no había visto más que en unas pocas fotografías. Al llegar allí nos encontramos con un sitio enorme (mucho más grande de lo que había visto por la red), en relativo buen estado y más o menos cerca de un pueblo. Paramos el coche frente a la entrada y surgió el debate de bajar e investigar la casa o buscar una alternativa.

Por la noche la cosa es un poco complicada. Cuando llegas a un sitio no sabes si puede haber alguien habitando de alguna manera esa ruina o pasando la noche, no sabes los posibles peligros de agujeros, escombros y demás que te puedes encontrar… Y en caso de encontrarte con alguien puedes llevarte un buen susto (y llevárselo él cuando te vea aparecer con las linternas, trípode y demás).

Así que tras un rato debatiendo que hacer decidimos que lo más responsable era ir una mañana y observar en profundidad una localización que pintaba muy bien.

Saqué mi teléfono, abrí el Google Maps y miré mis localizaciones pendientes. Nos decidimos por una zona cercana a casa, con algunas edificaciones de viejas minas donde tenía anotado un punto interesante, un viejo horno de calcinación de mineral.

Al final, aunque la noche se torció bastante al cambiar la sesión en el último momento nos sirvió para quitarnos un poco el óxido, que llevábamos tiempo parados.

_dsc0327

“Viejo horno”
Exif: Nikon D3100 – f/2.8 – 115 s – ISO400 – 11mm – Tokina 11-16

Lo primero que hice fue poner un balance de blancos cálido para enfatizar el rojo del cielo. Al colocar éste balance, no podía utilizar las linternas que más comúnmente uso (la MagLite 3D y la mini MagLite), ya que quedarían unos tonos demasiado cálidos en la piedra del horno. Así que para esta toma utilicé la Led Lenser T7 acompañada por un flash Yongnuo 560 filtrado con un gel naranja.

Esquema de iluminación:

Lo primero que iluminé fue el interior del horno con el flash. La estructura tiene 4 huecos, los 3 que se ven en la foto y otro justo detrás, por donde introduje el brazo y disparé varios toques en dirección a cada una de las salidas para marcar bien el haz de luz. Tras esto cogí la T7 (Luz fría) e iluminé el exterior a una corta distancia para levantar las texturas, giré sobre él tapando siempre la linterna y no dejando de moverla durante unos cuantos segundos. A la zona lateral le hice menos incapié con la linterna, me interesaba que se quedase mucho menos expuesta para darle mayor volumen al horno.

esquemahorno

1. 3 – 4 disparos de flash en dirección a cada una de los huecos desde la parte trasera del horno.
2. Iluminación con Led Lenser T7 de luz fría el exterior del horno, girando sobre la estructura y aplicando la luz de manera uniforme en la zona que me interesaba.

Nos fuimos turnando Pablo y yo en los disparos y probamos diferentes encuadres, por lo que si queréis ver su versión de la fotografía, próximamente en su blog la tendréis disponible.

Lo dicho, de noche sobre todo hay que ser precavido ante según que situaciones, en unos días os colgaré la visita diurna que realizamos a la finca de la que os hablaba, que me dejó gratamente impresionado.

Muchas gracias a todos los que paséis por aquí, nos vemos en el siguiente post.
Un saludo!