Muy buenas a todos. Si soléis seguirme, habréis visto que hace mucho tiempo que no daba señales de vida. He pasado un par de meses bastante complicados en lo personal y no me encontraba con ánimo de escribir. A esto se ha unido que se me rompió el ordenador y he estado liado hasta que di con el problema. Pero es que, para rematar, he tenido la web patas arriba por lo menos tres semanas, con cambios de hosting. Una locura para al final quedarme como estaba. ¡En fin! Nada más que líos.

Por esto mismo he desconectado casi por completo de las redes sociales como Facebook, Twitter y Youtube hasta ahora. En ocasiones mejor tomar un poco de distancia para recuperar fuerzas y volver con más ganas e ilusión. Así que bueno, ya estoy de de nuevo por aquí.

Bueno, vamos entrando en materia, que ya está bien, ¿no?. Durante los meses de verano pude aprovechar para salir a hacer varias nocturnas a algunos sitios que tenía pendientes, como es el caso de Sierra Espuña, donde fui primero a ver unas localizaciones y hacer una sesión nocturna de la que aún tengo mucho que mostraros, y otra más la noche de las Perseidas o lágrimas de San Lorenzo, la archiconocida lluvia de estrellas que tiene lugar a mediados de Agosto.

Esa noche, como os contaba en la otra entrada, llevamos una tienda de campaña para integrarla en algunas de las fotografías que haríamos esa noche. Noche que tuve el placer de compartir con un grupo muy “apañao”, con Jordi Silva, Pablo SG, David Ros, Joaquín e Ignacio.

Obviamente, sabemos que para conseguir captar una perseida en nuestro encuadre hay un importante factor a tener en cuenta, que es la suerte. No se la cantidad de estrellas que vi pasar a los tres o cinco segundos de terminar mi disparo. Por lo tanto, para aumentar nuestra posibilidad de cazar éstas fugaces tendremos que encuadrar a una determinada zona del firmamento, en el caso de las perseidas, éstas radian desde la constelación de Perseo. Además, tendremos que abrir al máximo nuestro diafragma y forzar el ISO hasta unos valores de 1600 o mayores a ser posible, para que de ésta manera, tengamos más opciones de plasmarlas en nuestra fotografía, aunque no sean muy luminosas.

_MOL3820“Hotel de un millón de estrellas”
Exif: Nikon D610 – 30 segundos – f/2.8 – ISO 1600 – WB 2700K – 14mm – Samyang 14mm

Éste año la noche fuerte de las lágrimas de San Lorenzo coincidió con luna nueva, y por suerte no hubieron demasiadas nubes, así que pudimos disfrutar de un cielo espectacular plagado de estrellas. En la fotografía que tenéis arriba configuré la cámara para disparar durante 30 segundos para tener las estrellas bien marcadas como puntos, y durante la exposición dejé una linterna típica de mecánico dentro de la tienda de campaña con la propia funda fina de tela encima, para que hiciese las veces de difusor. Por último, iluminé de una forma muy suave el suelo con una mini Maglite para desempastar las sombras y dar mayor nivel de detalle al terreno.

_MOL3899a

Y bueno jóvenes, hasta aquí la entrada de hoy. A partir de ahora como mínimo tendré lista una entrada nueva a la semana donde os iré mostrando imágenes pendientes y cosas nuevas que vaya haciendo, además de retomar la escuela nocturna, que también quiero ir avanzando ya que es una sección que me hace mucha ilusión terminar para poder transmitiros los conocimientos que haya podido ir adquiriendo durante estos años.

Estoy dando vueltas a algunos vídeos para Youtube que creo que os pueden gustar, pero mientras que les termino de dar forma y los llevo a cabo os dejo aquí el último que grabé explicando la distancia hiperfocal y como ponerla en práctica. Por supuesto, si queréis que hable de algún tema concreto solo tenéis que proponérmelo en comentarios, redes sociales o correo electrónico.

Lo dicho, nos vemos muy pronto.
Hasta entonces ¡A cuidarse!