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Barrancos de Gebas, sesión nocturna

¡Muy buenas a todos! Después de más de 3 meses desde mi última salida nocturna por el desierto de Tabernas ya tocaba ponerse la ropa de faena y echarse el equipo de fotos y las linternas a la espalda. En todo este 2016 apenas había tocado la cámara un par de veces pero ninguna de ellas había sido para hacer una sesión nocturna, así que ya estaba bien. Un problema recurrente durante esta última época es que las localizaciones cercanas a casa me motivan poco para salir a fotografiarlas, ya las tengo muy visitadas y a las que aún no he ido me pillan bastante lejos, a una hora mínimo. Por contra, cuando salgo a una de las “nuevas” localizaciones resulta que me encuentro con joyas totalmente desconocidas para mí, como son los Barrancos de Gebas.

Se trata de un extenso paisaje protegido formado por badlands o conocido también como paisaje lunar, por lo árido del terreno y la falta de vegetación. Un sitio de película donde contrasta el color turquesa del agua con el marrón monótono de las ‘lenguas de tierra’ que lo forman. Un sitio que tenía muchísimas ganas de visitar y que después de posponerlo más de una vez al final nos animamos a ello Pablo SG y un servidor.

Si me seguís habitualmente, sabréis que no me gusta visitar zonas de costa sin luna. Bueno, pues esa misma norma la podemos trasladar a esta localización. Desde un principio sabía que era un sitio para visitar con luna, al menos para las fotografías que yo queria traerme. No necesariamente luna llena, porque nos ocultaría todas las estrellas del cielo, pero si con una cantidad considerable de luna visible, como en el caso de esta noche, del 59%. En líneas generales tenía claro lo que quería traerme de esta localización, pero la prioridad era conseguir paisajes iluminados de forma natural, con la sutileza que nos da la Luna y con un aspecto muy nocturno. La previsión nos decía que tendríamos unos cielos con cierta cantidad de nubes, por lo que la idea original era aprovecharlas y hacer exposiciones lo suficientemente largas como para conseguir un aspecto sedoso y de fuga de las mismas, aunque apenas pudimos disfrutarlas durante unos cuantos minutos después de que se pusiese el sol. Por lo tanto tocaba cambiar de registro e ir a por otro tipo de imágenes, mucho más tranquilas. Imágenes que por cierto, disfruté como un crío pequeño mientras las capturaba.

Gebas03“Serenidad”
Exif: Nikon D610 – f/4 – 25 segundos – ISO-1000 – WB 3028K – 14mm – Samyang 14mm

Nada más ver que a un costado del embalse se encontraba una hilera de farolas que con toda seguridad iban a estar encendidas toda la noche, decidí que lejos de preocuparme por incluir luces ‘indeseadas’ en mi composición, me aprovecharía de ellas para así conseguir mayor contraste y variedad en los tonos de las fotos. En la que hoy os muestro podéis ver como la luz de las farolas aportan unos colores cálidos a las montañas y el primer plano de la tierra, así como la contaminación lumínica de la ciudad de Murcia tiñe las pocas nubes del cielo de colores anaranjados, contrastando así con los tonos fríos del resto de la foto. Una vez Mario Rubio me dijo (Hablando sobre la contaminación lumínica y las luces parásitas) que si no podía con el enemigo me uniese a él. ¡Y que razón tenía! En este tiempo algo que he podido aprender es que no todo tiene por qué ser de una determinada manera, y en el caso de la contaminación, no siempre tenemos que verla como un inconveniente y hacer malabares o forzar encuadres para evitarla, basta simplemente con darle la vuelta a la tortilla y aprovecharnos de esas circunstancias.

Al hilo de esto último que os comento, os dejo también una fotografía que capturaba en los últimos instantes de la puesta de Sol. Podía haber optado por no incluir las luces de las poblaciones cercanas en el encuadre pero decidí que era mejor añadirlas a la composición y jugar en este caso con la temperatura de color o balance de blancos y con la velocidad de obturación, para así conseguir un aspecto mucho más dinámico en el cielo captando el movimiento de las nubes durante los 219 segundos que duró la exposición.

Gebas01“Momentos fugaces”
Exif: Nikon D610 – f/8 – 219 segundos – ISO-100 – WB 6000K – 14mm – Samyang 14mm

Dos fotos que contrastan muchísimo entre sí pero que apenas se distancian en tiempo en una hora y diez minutos.

En fin, me gustaría transmitiros la idea de que no siempre tenemos que dar las cosas por hecho, que puede que tengamos la foto delante de nosotros pero que por no abrir un poco las miras no seamos capaces de verla.

Y nada, solo añadir que si tenéis oportunidad de visitar los Barrancos de Gebas ni lo dudéis. Es un sitio espectacular, con mil encuadres posibles y con muchísimo potencial para fotografía en general y nocturna en particular y por supuesto para hacer unas buenas rutas de senderismo y disfrutar del entorno.

Nada más jóvenes. Muchas gracias por estar ahí al otro lado leyéndome, viendo mis vídeos y apoyando. Cada vez somos más, y no os imagináis lo feliz que me hace poder llegar mis imágenes a todos vosotros. Recoradaros que podéis seguirme en Youtube, que me tiene ilusionadísimo poder haceros llegar por esa vía también mi trabajo, además de Twitter, Facebook y por supuesto Instagram, donde cuelgo fotos que no pongo por ningún otro sitio además de fotos ‘offtopic’ y cosas de detrás de las cámaras.

Un saludo a todos y lo dicho, muchas gracias.
Nos vemos en el siguiente post.

¡A cuidarse!

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