Muy buenas a todos.

Normalmente, cuando visito un sitio abandonado, el primer impacto que recibo es la destrucción provocada por la mano del hombre, derribando paredes, pintándolas o destrozando el mobiliario. No comprendo que lleva a alguien a ir a alguno de estos lugares y tirarlos abajo de esa forma, pero en fin. Estos sitios deberían ser una ventana al pasado a la que asomarnos y transportarnos de alguna manera a años atrás, cuando aún se encontraban en uso, y sobre todo para guardar la memoria de lugares que en otra época gozaban de vida.

Ésto me pasó hace un par de meses cuando visité de forma improvisada villa Milagros, un tiempo después de haber ido a grabarla en vídeo y a fotografiarla de noche. El porche estaba lleno de escombros, habían tirado abajo gran parte de la barandilla situada en la terraza y demás destrozos. Aquí entra en escena además, un pensamiento que más de una vez se me ha venido a la cabeza: Compartir o no compartir las localizaciones. Quiero creer que el 90% de gente que acude a éstos lugares no ocasiona ningún tipo de daño y que los deja tal y como los encuentra, pero ese porcentaje restante ocasiona un daño irreparable. Es precisamente por ese alto porcentaje de personas que comparto los lugares a los que voy (Y que seguiré compartiendo), aunque más de una vez se me pase por la cabeza lo contrario.

Dicho esto, también es verdad que no siempre el causante de los daños en estos abandonos es el hombre, ya que el tiempo por sí solo se encarga de tirar abajo muchas construcciones, como es el caso de la que hoy os muestro. Es cierto que tiene señales evidentes de vandalismo, aunque a mi me da la sensación de que el principal culpable de su estado es simplemente ese, el paso del tiempo.

Hace un tiempo Fer me pasó una localización que nos llamó mucho la atención, se trataba de una ermita situada en mitad de un paisaje yermo en mitad de la Región. Y no fue hasta el pasado fin de semana que decidimos acudir para allá. Desconozco casi por completo la historia de este lugar, apenas tengo un par de datos (Aprovecho para pediros, si alguien supiese más de éste lugar, que se ponga en contacto conmigo).

Se trata de la ermita de Lo Parejo, y por lo que he podido averiguar, se encuentra abandonada desde los años setenta, y aunque no he encontrado ninguna fotografía en la se mostrase más o menos entera, si que se aprecia un alarmante deterioro de la fachada desde el año 2010 hasta hoy (Hacia marzo del año pasado se desplomaron las vigas del interior). Actualmente uno de sus muros amenaza con desplomarse en cualquier momento, al igual que la fachada principal que también tiene decenas de grietas.

No deja de ser una pena que estos lugares caigan completamente en el olvido, ya que al final acabaran desapareciendo, y con ellos una parte de historia.

Como os decía, fui para allá este fin de semana muy bien acompañado por Cristina, Fer y Mª Ángeles. Llegamos a eso de las 21:00, por lo que pudimos disfrutar un buen rato de luz solar y ver bien los dos o tres sitios que encontré cerca de la ermita, aunque la salida la centraríamos aquí.

Cuando por fin se hizo de noche, personalmente me sorprendió bastante la contaminación lumínica más o menos contenida pese a tener un cielo lleno de nubes. Ésto me provocó además un pequeño bajón, cielo encapotado.

Colocamos trípodes, encuadramos y demás… Y sorpresa! Las nubes se nos aliaban y le daban el punto que necesitaba la foto, aunque tuvimos que coger el equipo corriendo y movernos al otro lado de la ermita y sin perder un segundo pensar en la iluminación y disparar para aprovecharlas.

DSC0916a“Paso del tiempo”
Exif: Nikon D3100 – f/5.6 – 83 s – ISO400 – 12mm – Tokina 11-16 DXII

Para esta toma quise utilizar una iluminación suave, sin colores ni nada que le restase naturalidad a la ermita, únicamente iluminé con linterna cálida lateralmente para resaltar la fachada agrietada y busqué un encuadre que diese ese punto de fuerza que os comentaba antes aprovechando el movimiento de las nubes. Además, para que no se compactasen tuve que subir un paso de ISO para acortar la exposición.

Para la segunda toma si que quise aportar color, me lo pedía a gritos esa gran puerta! Otra vez a cambiar de encuadre, esta vez al que teníamos en un principio, aprovechando que ahora desde ésta posición teníamos el cielo bueno. Linterna cálida de nuevo, iluminación lateral y flash de mano filtrado con gel azul para el interior de la ermita y listo.

DSC0927“Resistencia”
Exif: Nikon D3100 – f/5.6 – 85 s – ISO400 – 12mm – Tokina 11-16 DXII

Seguramente dentro de unos años no podamos disfrutar de este lugar, así que estoy contento de haber podido visitarlo a tiempo y sacarle (De momento) este par de fotografías.

Aproveché también para grabar durante el día y poder enseñaros todo aquello a la luz del día, pero aún no lo tengo listo, así que durante la semana espero poder colgarlo y compartir con vosotros esta salida nocturna y esta localización tan curiosa y (Creo) algo desconocida.

Editado: Vídeo Blog de la visita y la nocturna.

Todavía tuvimos tiempo de acudir a otra localización situada muy cerca, aunque esa foto la colgaré la semana que viene.

En fin jóvenes, hasta aquí la entrada de hoy. Espero que os haya gustado y os anime a visitar ésta y otras localizaciones mientras todavía se encuentren en pie. Recordaros que podéis encontrarme en Facebook (Ya somos más de 600 !! Gracias!), Twitter, Instagram y YouTube.

Nos vemos muy pronto.
A cuidarse!!
Un saludo.

Leave a Reply